sábado, 29 de agosto de 2015

El hombre que c-r-e-ó. Picasso

    Pablo Picasso fue uno de los artistas más importantes del siglo XX.  Desafió las normas estéticas de su época para crear obras que, en vez de reflejar la vitalidad de objetos reales, emanan su propia vitalidad. Le dio a sus obras una identidad propia y difícil de igualar por otros artistas.



Hizo sus primeras punturas a una etapa temprana y logró hacer su primera expocisión antes incluso de ser aceptado en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona (1895), donde trabajaba su padre.




La Torre de Hércules. Pablo Picasso, 1895.



El entierro de Casagemas. Picasso, 1901. 
   Las obras de Picasso, rebosantes de emoción, se expresan a sí mismas a través de selectas paletas de colores y formas que solo él se atrevería a darles en esa época






Viejo con guiterra. Picasso, 1903.

Obras del Periodo Azul de Picasso; reflejan su tristeza tras el suicidio de su buen amigo Carlos Casagemas.



   Tomando el arte impresionista, ibérico y el africano, Picasso, junto a Georges Braque, fundó el Cubismo, una nueva corriente artística basada principalmente en líneas y carente de planos diferenciados que mostraban figuras altamente estilizadas, abstractas, sobre "fondos" imprecisos que no llegaban a distin guirse espacialmente del primer plano.






Las señoritas Avignon. Picasso, 1907.





La amistad. Picasso, 1908. 



























Mont Sainte-Victoire. Paul Cezanne, 1904. Los paisajes Cezanne fueron una notable infñuencia para el cubismo de Picasso. 








Mujer con peras. Picasso, 1909. 


   Picasso fue un artista muy audaz que le dio rienda suelta a su arte y le permitió ser a su arte, sin limitarlo a los paradigmas establecidos por sus colegas. Actualmente, su arte sigue vigente debido a que supo cómo crear belleza al no imitar la belleza ajena, supo ser él mismo.





sábado, 1 de noviembre de 2014

Galería

Fénix

Olas

Dulce pensamiento


Galería: Para evaluación

Alba, Serengueti. M.J.R. 2014.
Monotipo. 34.65cm x 25.5cm

Those who are gone walk with us as we go on. M.J.R. 2014.
Monotipo intervenido con pluma. 20.6cm x 45.15cm

Fénix. M.J.R. 2014.
Grabado en linóleo sobre leyer, a una tinta. 20cm x 30cm
1/2
Fénix. M.J.R. 2014
Grabado en linóleo sobre papel revolución, a dos tintas. 20cm x 30cm
1/3

Nace, libre. M.J.R. 2014
Stencil con acrílico, marcador de acetato y diamantina. 50cm x 65cm



Proyecto:
Fénix. M.J.R. 2014
Grabado en linóleo sobre tela, serigrafía y tinta china.
20cm x 30cm.

viernes, 10 de octubre de 2014

Frans Mesereel

  Frans Mesereel (Bélgica, 1889- Francia, 1972), fue un artista gráfico de origen flamenco que  se destacó por su trabajo en xilografía.

  Comenzó discípulo de Jean Delvin en la École des Beaux-Arts, y más tarde realizó sus primeras trabajos en xilografía y aguafuerte, inspirado en sus viajes a Inglaterra y Alemania en 1909.

Buey cerca de fuente, Jean Delvin.

  Trabajando como  artista gráfico para revistas y periódicos en Suiza, adquirió fama internacional gracias a su obra expresionista en que criticaba a la sociedad; entre estos trabajos se encontraba 25 Imágenes de la pasión de un hombre, la primera novela de imágenes (sin palabras) de la historia así como su secuela, Mon livre d'heures ("Mi libro de horas"), que es considerada su mayor obra, entre otras (El sol, La idea, Historia sin palabras, etc.). En esa misma época ilustró escritos de Émile Zola, Thomas Mann, y Stefan Zweig.

Portada de 25 imágenes de la pasión de un hombre, por F. Masereel.

Ilustración de Mi libro de horas, por F. Masereel.

  Durante su vida lo caracterizó una posición antifacista, declarándose a favor de la Unión Soviética. Entre 1916 y 1919 colaboró con el anarquista Claude le Maguet en la revista pacifista Les tablettes. Posteriormente, en la década de 1920, su obra sería proscrita por el régimen nazi.


 A lo largo de su vida ilustró obras de Victo Hugo, Walt Whitman, Erasmo de Rotterdam, León Tolstoi, Rabindranath Tagore, Oscar Wilde, además de los ya mencionados. Sus trabajos tuvieron una fuerte influencia en otros artistas como Lynd Ward, Clifford Harper, y varios integrantes de el Taller de Gráfica Popular, en México.
Ilustración de L'histoire a pour egout des temps de Victor Hugo, por Masereel.

  En Bélgica existe una escuela de gráfica llamada Frans Masereel Centrum for Graphix en su honor.




sábado, 27 de septiembre de 2014

Alfredo Zalce

  Alfredo  Zalce Torres fue un artista plástico mexicano, (de los más relevantes del arte moderno), miembro fundador de la LEAR, integrante del Taller de Gráfica Popular,  ganador, entre otros premios, del Premio Nacional de Ciencias y Artes (2001), y considerado pilar del muralismo mexicano. Es recordado como un hombre interesado por todo, comprometido con el arte y la sociedad, y sin pretensiones de fama ni dinero.

  Nacido en Pátzcuaro, Michoacán en 1908, comenzó a dibujar siendo muy niño para más tarde estudiar en la Escuela Nacional de Artes Plásticas entre 1924 y 1927. También fue discípulo de Diego Rivera, Guillermo Ruiz y Emilio Amero y a su vez fundó la Escuela de Pintura y Escultura en Taxco, Guerrero en 1930; durante esa década realizaría una gran labor docente en primarias y misiones culturales.

  Este artista michoacano, quien desarrollara las disciplinas del muralismo, grabado en madera, serigrafía, ilustración, escultura y relieve, se enfocó en retratar paisajes y escenas de la historia de México, dejando múltiples obras ubicadas principalmente en su estado natal, de las cuales destacan varios murales en Morelia: Gente y paisaje de Michocán, La importancia de Hidalgo en la Independencia, (ambos ubicados en el Palacio de Gobierno de Michoacán), etc.






Con noventaicinco  años cumplidos, muere de un ataque cardíaco en Morelia, en enero de 2003.



Este grabado representa a un indígena muriendo de hambre en el campo, mientras las festividades del Centenario de la Independencia pretenden homenajear a los pueblos indígenas ante los extranjeros.

Porfirio Díaz, camino a su exilio en Europa.

Grabado que representa una escuela rural.

Imagen del la campaña de alfabetización Quitemos la venda, del presidente Manuel Ávila Camacho.


sábado, 6 de septiembre de 2014

Leopoldo Méndez



  Leopoldo Méndez fue un artífice mexicano, considerado uno de los artistas gráficos más importantes de la historia del país, y el más importante en el siglo XX.

  Criado durante la Revolución Mexicana y habiendo recibido clases de múltiples artistas, dedicó su vida al arte y al activismo de Izquierda.

  En su juventud, junto a Manuel Maples Arce, Germán Cueto, Arqueles Vela, Fermín Revueltas, Ramon Alva del Canal y Germán List Arzubide, entre otros artistas, formó el movimiento interdisciplinario conocido como Estridentismo, colaborando con la revista El irradiador y las publicaciones Horizontes y Norte. Para 1930 ya habría publicado sus primeros carteles de temática política y participado en el rotativo 30-30, las revistas Ruta de Veracruz, Zig-zag, El Sembrador (órgano del Partido Nacional Revolucionario), y El maestro Rural (material de apoyo didáctico para campesinos).
Portada de la revista 30-30 Órgano de los pintores de México. Grabado en madera por Francisco Díaz de León

Portada de la revista El Sembrador. Grabado madera de hilo, por Leopoldo Méndez.

Portada de El Maestro Rural, por Leopoldo Méndez.




  En 1930 expuso sus trabajos en California y durante esa década, tras haber regresado a México, fue nombrado Jefe de la sección de Dibujo del Departamento de Bellas Artes, se unió al Partido Comunista Mexicano fundó Lucha Intelectual Proletaria (al lado de David Alfaro Siqueiros [1896-1974], Pablo O'Higgins [1904-1986] y Juan de la Cabada [1899-1986]), participó en la creación de la Liga de Escritores y Artistas Revolcuionarios (LEAR), para cuatro años después (1937), decepcionado con esta última asociación, fundar el Taller de Gráfica Popular con Alfredo Zalce y Pablo O'Higgins, entre otros artistas. 


Tierra y libertad. Leopoldo Méndez (1934)

Cartel realizado en el Taller de Gráfica Popular por Leopoldo Méndez.



  En 1946 fue galardonado con el primer Premio Nacional de Grabado y su trabajo como ilustrador fue reconocido en la Feria del Libro de la Ciudad de México. En 1952 recibiría el Premio Iternacional de la Paz.

  A partir de la década de 1940, habiéndose devaluado el arte político, comenzó a trabajar para producciones cinematográficas como Río Escondido (1947), Un día en la vida (1949), La Rosa Blanca (959), entre otros. 
Tengo sed, placa No.3 Río Escondido, por Leopoldo Méndez.

  En 1960, se publicaron grabados suyos en el álbum "450 años de lucha. Homenaje al pueblo mexicano". En 1962, el Museo Nacional de Arte Moderno exhibió una muestra retrospectiva de su obra, y en agosto de ese año, sus amigos y el INBA le rindieron homenaje en la sala Manuel M. Ponce.


  En 1969, muere víctima de hepatitis tras haber preparado su quinta colaboración para el Fondo Editorial de la Plástica Lo eterno y lo efímero del arte popular mexicano.